lunes, 30 de mayo de 2022

EL PASO DE LAS BARRAS (Fragmento).


[...] El camino sigue por la margen oriental del Río Cravo Sur que desciende del Páramo de Pisba, antes de cruzar el Morro, las puntas de ganado se topaban con el “paso terrible de las Barras ” como señaló Jorge Brisson al cruzar por este camino en 1894:

“El río corre luego entre altas peñas, y su lecho está lleno de rocas, contra las cuales se estrellan espumosas sus aguas verdes. Desde aquí, antes y después de la Quebrada de los Yopos, principian en el camino trozos de vía suspendidos contra la peña y encima del vacío por medio de barras de hierro y palos, cubierto el piso de cascajo y arena; por esa razón se llama esta sección Las Barras”.

Las barras de hierro iban ancladas a la peña, en consecuencia, es un paso bastante angosto y peligroso para las recuas de mulas y para los ganados que al toparse o al cruzar en manada podían caer a los rápidos que crea la roca en el río, los compradores sabían que el ganado no podía llegar completo y durante el trayecto podían morir o perderse, los ganados sufrieron de distintos males.

Los pasos de las Barras se extienden con intervalos en un trayecto de 1,500 metros. Algunos tramos aún se conservan anclados a la roca y constituyen la evidencia material de los procesos tecnológicos desarrollados en la región para optimizar el transporte , también porque el camino tuvo alcance fronterizo, en consecuencia, de gran flujo de móviles.

El paso era bastante conocido en la época (1894), sobre todo por que allí se situaba un peaje para refacción y conservación, de real y medio por bestia, y de cuatro reales por cabeza de ganado; como pasan, por término medio, 7,000 reses anualmente para Sogamoso, 800 para el consumo de Labranzagrande, más los pasajeros, daba por lo menos $3,500 al año esta contribución. Cuando no se empajo el suelo del camino se utilizaron ramas para proteger el casco de los animales, y Eliseo Reclus en 1893 menciona: "en la vía de Labranzagrande hay un trozo enteramente igual al de Hog en el Yatze-Kiang.—V. y V.” – compara un tramo en China con el paso de las Barras.

[...] luego de la "cuchilla de las Barras" – paso complicado para las puntas de ganado y las recuas de mulas - , al pasar el sector del almorzadero - hay un cruce hacía el oriente que sigue el trazo del camino de Marroquín-Nunchía -; el trazo continúa a la orilla del Río Cravo Sur, hasta el sitio de la Cabuya y Guayaque, antiguo paradero de ganados y cruce de caminos, aquel sitio se hallaba en inmediaciones de la hoy poblada ciudad de Yopal.


Fotografía del alemán Horst Martin, viajero y expedicionario de los Llanos Orientales colombianos (1934-1937). 


 

SECUESTRO DEL HK-500 DE LA URRACA “Llanero Libertador”. (Junio 20 de 1969).



SECUESTRO DEL HK-500 DE LA URRACA “El Sesquicentenario”. (Junio 20 de 1969).

Investigación, Recopilación, Redacción y Publicación: Walter Adelmo Castillo Blanco.
Desde el 6 de agosto de 1967, cuando comenzó la ola de secuestros aéreos en Colombia, hasta el 30 de mayo de 1973, cuando fue secuestrado el HK-1274 de Sam, unos 22 aviones fueron desviados de ruta, inclusive se dio el caso de dos de ellos en un mismo día, un total de aproximadamente 1000 Colombianos pudieron de esta forma viajar gratuitamente al exterior, 827 de ellos a la isla comunista.
De ello no escaparon varios llaneros y raizales Casanareños. En anterior publicación había dado a conocer el secuestro del Douglas HK-121 de AVIANCA, mientras decolaba del aeropuerto “La ultima lagrima” de Yopal. Hoy quiero referirme a otro secuestro que sucedió sobre cielos Casanareños de una aeronave de la empresa LA URRACA.
Transcurría el día 20 de Junio de 1969 (un mes antes de que el hombre pisara la luna) un día normal, mientras el Douglas DC-3 con matrícula HK-500 perteneciente a la empresa aérea LA URRACA cumplía con el itinerario del norte que partía de Villavicencio y terminaba en Cucuta, cuando cubría el trayecto Monterrey-Aguazul, fue secuestrado por cuatro piratas aéreos entre ellos una mujer y llevado a CUBA, con 21 pasajeros y 3 tripulantes.
Dicha aeronave insignia de la Empresa LA URRACA, había sido bautizado siete días antes, el 13 de Junio de (1.969) en ceremonia especial en el aeropuerto Vanguardia de Villavicencio, como "Llanero Libertador".
Dos escalas, en Barrancabermeja y Barranquila tuvo que efectuar el HK-500 para llegar finalmente 8 horas después al aeropuerto de Santiago de Cuba hacia las 3:45 de la tarde. Entre las noticias y especulaciones publicadas por los medios escritos y radiales de la época se afirmaba que entre los pasajeros se encontraba presumiblemente el legendario guerrillero “Tirofijo”. El secuestro de este avión se constituyó como el número once llevado a Cuba en los dos últimos años, y el sexto durante lo que iba corrido de 1969.
La tripulación estaba conformada por Capitan Nestor Castro Rueda, Copiloto Luis Ramirez, Auxiliar de vuelo Luis A. Rodriguez. La aeronave regreso a Barranquilla al día siguiente, 21 de Junio hacia las 4:10 de la tarde. Siete pasajeros se quedaron en Cuba entre ellos cuatro adultos y tres niños. Para la época yo contaba con doce años de edad y entre mis recuerdos están los nombres de dos conocidos ganaderos oriundos de Paz de Ariporo que cayeron en este secuestro, los señores Concho Diaz y Tito Livio Tarache. Dicha aeronave era muy conocida por todos ya que la veíamos llegar a nuestro pueblo San Luis de Palenque dos o tres veces por semana cumpliendo su itinerario. Vivir para contarla.....


LA HISTORIA DEL APRETON DE MANOS ENTRE GUADALUPE SALCEDO Y ROJAS PINILLA.



LA HISTORIA DEL APRETON DE MANOS ENTRE GUADALUPE SALCEDO Y ROJAS PINILLA.

Investigación, Recopilación, Redacción y Publicación: Walter Adelmo Castillo Blanco.
Todos miran a Guadalupe Salcedo y no a Rojas Pinilla
Tomado de: AGENDA HOY TU REVISTA (Julio 14 de 2018).
La reunión entre Guadalupe Salcedo, comandante de las guerrillas liberales en los llanos colombianos, y el expresidente Gustavo Rojas Pinilla, ocurrió en Tame, Arauca, tierra natal de Salcedo.
“La foto fue tomada el lunes 26 de enero de 1955. Rojas Pinilla quería consolidar la idea de que era el pacificador de Colombia y el llano. Por eso recorría el país promocionando la idea de la paz mediante actos como ese”, dijo Carlos ‘Cachi’ Ortegón, compositor y poeta llanero.
La foto la tomó el fotógrafo Luis Alberto Galán, ‘Lunga’, en el parque central de Tame donde hoy queda la estación de policía.
Según Milton Granados, un amigo de Guadalupe que sigue vivo, ese día Salcedo estaba molesto porque no lo invitaron al encuentro entre el presidente, funcionarios públicos y periodistas gringos. Milton lo convenció de ir y él arrancó en su caballo. En la foto están Leonel Ballesteros, Raúl Vagueón, Genaro Rojas y José Díaz, reconocidos personajes de la región, y el exguerrillero Isaac Vergara.
Cuenta ‘Cachi’ que Rojas Pinilla, además de recorrer Colombia, dio muestras fehacientes de voluntad con el pueblo mediante la Secretaría Nacional de Asistencia Social (Sendas).
Esta promovía campañas en favor de la seguridad social de los colombianos en términos de alimentación, vestido, vivienda, atención médica y actividades recreativas.
“Lo curioso de la foto es que todos miran a Guadalupe Salcedo, no al presidente. A pesar de que Guadalupe era nacido en Tame, hizo gran parte de su vida en Casanare. Sin embargo, lo admiran a él, no a Rojas Pinilla, que se supone era el personaje del momento”, afirma Carlos.
Dicen en la región que Guadalupe fue y sigue siendo prueba de la resistencia llanera. Alguien que depuso las armas por voluntad y no porque se sintió derrotado. Según ‘Cachi’, terminó sus batallas invicto. Por eso hay películas, homenajes y análisis históricos en torno a su figura y se le admira por encima de otros comandantes guerrilleros de la época como ‘Capitan Veneno’, Dumar Aljure o los hermanos Bautista.
A diferencia de muchos otros, Salcedo sí fue profeta en su tierra.
Esta historia es el resultado del Proyecto Nación Revelada, del Ministerio de Cultura y la Biblioteca Nacional de Colombia que, por medio de fotografías populares recopiladas en cerca de mil bibliotecas públicas de todo el país, narra historias escritas por la misma comunidad y que revelan nuestra diversidad y riqueza como nación.

Dr. EMIRO SOSSA PACHECO.


Dr. EMIRO SOSSA PACHECO.

Ilustre hijo de Sogamoso, médico y politico asesinado el 7 de diciembre de 2001 en el municipio de Yopal, Casanare. Sossa fue Alcalde de Yopal y Gobernador de Casanare.
Graduado como médico en la Universidad Nacional de Colombia, se dedicó al ejercicio profesional en su ciudad adoptiva, Yopal, proveniente de los municipios de Mani y Villanueva en los cuales había realizado su trabajo rural, convirtiéndose poco después también en un referente político local dentro del Partido Liberal. Lideró su propio movimiento al interior del liberalismo y apoyó la elección de Óscar Wilchez como Alcalde de Yopal en 1988, convirtiéndose en 1990 en su sucesor como Alcalde, para el bienio 1990-1992. Tras la elección de Wilchez como Gobernador de Casanare en 1992, Sossa pasó a liderar la oposición a tal gobierno, debido a la exclusión que Wilchez hizo de muchos sectores en la administración departamental.
En las elecciones de octubre de 1994, Emiro Sossa fue elegido Gobernador tras derrotar al también médico Miguel Ángel Pérez, candidato de Wilchez. El 7 de marzo de 1996 Sossa fue suspendido por la Procuraduría General debido al inicio de una investigación en su contra por participación política indebida cuando se desempeñó como Alcalde, dejando como gobernador encargado al en ese entonces secretario privado William Perez Espinel quien más adelante perdería las elecciones a la alcaldía de Yopal; el 2 de mayo fue destituido. Para las elecciones de 1997 Sossa intentó postularse nuevamente a la Alcaldía de Yopal, puesto que había una inhabilidad proferida por la Procuraduría, debió retirarse ; no obstante, Sossa decidió apoyar a Efrén Hernandez, quien fue indiscutiblemente electo como alcalde de Yopal para el periodo 1998-2000. Para las elecciones de 2000 aún se encontraba inhabilitado. Sossa apoyó la candidatura de Pérez para la Gobernación de Casanare, la cual resultó exitosa frente a la del exmandatario Wilchez. Desde entonces se empezó a preparar para las siguientes elecciones, para las cuales partió como el favorito y rompió con el gobernador William Pérez debido a este tema.
Ilustre hijo de Sogamoso, médico y politico asesinado el 7 de diciembre de 2001 en el municipio de Yopal, Casanare. Sossa fue Alcalde de Yopal y Gobernador de Casanare.
Graduado como médico en la Universidad Nacional de Colombia, se dedicó al ejercicio profesional en su ciudad adoptiva, Yopal, proveniente de los municipios de Mani y Villanueva en los cuales había realizado su trabajo rural, convirtiéndose poco después también en un referente político local dentro del Partido Liberal. Lideró su propio movimiento al interior del liberalismo y apoyó la elección de Óscar Wilchez como Alcalde de Yopal en 1988, convirtiéndose en 1990 en su sucesor como Alcalde, para el bienio 1990-1992. Tras la elección de Wilchez como Gobernador de Casanare en 1992, Sossa pasó a liderar la oposición a tal gobierno, debido a la exclusión que Wilchez hizo de muchos sectores en la administración departamental.


En las elecciones de octubre de 1994, Emiro Sossa fue elegido Gobernador tras derrotar al también médico Miguel Ángel Pérez, candidato de Wilchez. El 7 de marzo de 1996 Sossa fue suspendido por la Procuraduría General debido al inicio de una investigación en su contra por participación política indebida cuando se desempeñó como Alcalde, dejando como gobernador encargado al en ese entonces secretario privado William Perez Espinel quien más adelante perdería las elecciones a la alcaldía de Yopal; el 2 de mayo fue destituido. Para las elecciones de 1997 Sossa intentó postularse nuevamente a la Alcaldía de Yopal, puesto que había una inhabilidad proferida por la Procuraduría, debió retirarse ; no obstante, Sossa decidió apoyar a Efrén Hernandez, quien fue indiscutiblemente electo como alcalde de Yopal para el periodo 1998-2000. Para las elecciones de 2000 aún se encontraba inhabilitado. Sossa apoyó la candidatura de Pérez para la Gobernación de Casanare, la cual resultó exitosa frente a la del exmandatario Wilchez. Desde entonces se empezó a preparar para las siguientes elecciones, para las cuales partió como el favorito y rompió con el gobernador William Pérez debido a este tema.
El 7 de diciembre de 2001, luego de asistir al funeral de uno de sus mejores cuadros políticos el asesinado exconcejal de Yopal Segundo Gabriel Rivera, Emiro Sossa fue asesinado por grupos paramilitares. Después de varios años en la impunidad, las investigaciones por este crimen siguen avanzando, sindicando del crimen material a varios líderes de las Autodefensas Campesinas y estos a su vez sindican a algunos dirigentes políticos.
El 7 de diciembre de 2011 se realizó un homenaje en conmemoración del décimo aniversario del asesinato de Emiro Sossa Pacheco; magnicido que aún se encuentra en la impunidad. En la ceremonia realizada en la ciudad de Yopal se presentó un video documental que reconstruye la trayectoria biográfica de éste importante dirigente político de Casanare.
Dentro de la familia de Emiro Sossa han surgido distintos líderes políticos: su hermano Gustavo, fue Alcalde de Sogamoso y Senador; su viuda Lourdes Carrillo intentó llegar a la Asamblea de Casanare, sin éxito y su hijo David Emiro fue Concejal de Yopal, a nombre del Partido Liberal, pero, al igual que su padre, representando una tendencia alternativa dentro del partido.
Fuente: Wikipedia.
Fotografías, Créditos, Mildred Lucia Sossa Carrillo.

domingo, 29 de mayo de 2022

EL EXTRAÑO BAUTISMO DE MONSEÑOR OLAVIO LÓPEZ.

- CUENTO DOMINICAL-

EL EXTRAÑO BAUTISMO DE MONSEÑOR OLAVIO LÓPEZ
*** Juan Carlos Niño Niño
En la década de los ochenta, una joven y humilde pareja entró con cierto afán y diligencia a la recién construida Catedral San José de Yopal, consciente del leve retraso que tenían a la hora convenida para el bautismo de su hijo, aún más cuando conocía de antemano la puntualidad suiza de Monseñor Olavio López Duque, quien estuvo exactamente 24 años como administrador apostólico de Casanare, dejando como legado la creación del Vicariato Apostólico de Trinidad y la Diócesis de Yopal.
La actual Catedral se debía al arrebato de su Párroco Gilberto Estrada, quien a mediados de los setenta regresó entusiasta de una visita a Italia y convenció a los feligreses de construir una nueva iglesia, acorde con las innovadoras tendencias arquitectónicas, entre clásico y moderno, con una fachada de 12 cruces entrelazadas -seis en cada costado y en alusión a los discípulos- con un vitral triangular y gótico en el centro, y más arriba una gigantesca cruz en concreto que se alzaba desafiante ante el nítido cielo azul y el recalcitrante sol de mediodía.
Esta innovación "derrumbó" para siempre la pequeña pero hermosa iglesia colonial, que con tanto esfuerzo levantó la comunidad, teniendo como base las paredes de adobe y bahareque, lo que sin duda confirma el afán de independizarnos aún a mediados del Siglo XX de toda influencia española, aunque no faltan las voces de muchos lugareños, quienes aún se quejan por el derrumbamiento de su iglesia colonial y piden a gritos una misión arqueológica en ese lugar para recuperar sus restos.
La joven y humilde pareja inició por todo el centro la lenta procesión con el bebé en brazos y los respectivos padrinos, quienes a los lados también encontraron sendos vitrales estilo gótico, más sillas largas y elementales de madera y color marrón, mientras que al fondo con algo de impaciencia los esperaba el imponente Monseñor Olavio López, quien con el pulgar derecho le daba golpes suaves a su reloj suizo Patek Philippe.
Era una actitud típica de su temperamento, que los feligreses aprendieron a ver no como un acto de soberbia, sino como una férrea disciplina para hacer la cosas con eficacia y eficiencia, que se reflejó en la construcción "sin regalías" de innumerables colegios, internados y restaurantes escolares en la entonces Intendencia, lo que reafirma el talante emprendedor del ahora Vicario Apostólico Emérito de Casanare (QEPD), el mismo que a finales del Siglo pasado detuvo con autoridad y valentía una inminente masacre de paramilitares a población civil.


Al encuentro con los padres y padrinos, el prelado olvidó su indisposición y se dispuso a hablar animadamente con ellos, quienes al confirmar su deseo de bautizar al pequeño, leyó y explicó brevemente el respectivo pasaje de Las Escrituras, elevó la oración del exorcismo -no sin antes uno de los padrinos pedir a la iglesia por los niños- y posteriormente bendijo el agua y escuchó a los padres -en nombre del pequeño- renunciar al pecado y ratificar su fe.
Al iniciar el rito bautismal, con su tono serio pero bondadoso preguntó por el nombre que le iban a poner al pequeño, a lo que el joven padre respondió sin titubear:
⁃ "Oreja", Señor Obispo.



Monseñor alzó estupefacto la mirada, se colocó las manos en su elegante y bien peinando cabello semi blanco, acomodó sus monumentales gafas transparentes y le increpó con su talante paisa:
⁃ ¡Por Dios, hombre! ¡Oreja no es un nombre para un niño!
⁃ Señor Obispo: ese nombre lo convenimos con mi mujer...
⁃ Me niego rotundamente a bautizar a este pequeño. O cambia el nombre o suspendo este sagrado sacramento -le advirtió.
El joven padre apartó la mirada con suma timidez, pero con un carácter inesperado le respondió:
⁃ Señor Obispo: Y cómo a Usted lo pusieron "O labio", y nosotros no le estamos diciendo nada.
El prelado se sintió aterrado ante la inesperada respuesta, y con titubeos -mirando rápidamente una y otra vez a los vitrales de los lados- quiso buscar una respuesta de emergencia, pero al no encontrarla -y fiel a su grandeza- pidió a los asistentes que se acercaran a la fuente bautismal, derramó el agua tres veces en la cabeza del niño y pronunció las palabras de rigor:
⁃ Oreja: Yo te Bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Coletilla: A principios de la década pasada, el destacado obispo regresó a visitar a su amado Casanare -fue trasladado recién entrado el Siglo XXI- en donde expresó que irse del Departamento fue perder algo de su alma, a lo que el obispo Misael Vacca -mientras observaban Yopal desde la Virgen de Manare en el Cerro El Venado- le sugirió que pidiera un permiso especial a los Agustinos Recoletos y se retirara a descansar en esta ciudad -contando porsupuesto con una habitación en el Vicariato- teniendo en cuenta además que el clima cálido era más conveniente para sus constantes quebrantos de salud.
Con esa ilusión regresó a la Capital del País, pero jamás volvería ante su repentina y lamentable muerte, cuando una vez superada una delicada operación, una caída antes de darle de alta le ocasionó una hemorragia cerebral.
Sin duda, su leal y fiel asistente Mary Vargas en el Vicariato Apostólico de Casanare, se quedó con el dolor de pedirle la bendición para sus nietos, que el destacado prelado no alcanzó a conocer. Bendiciones.
FIN
*** Escritor.
Yopal, domingo 22 de agosto de 2021.

LOS CAPORALES DEL VIEJO LLANO (VIDEO)

Cuándo se mira hoy en día enfrentársele al invierno, o quien lleve mil movillos de Arauca a Villavicencio como lo hacíamos nosotros con la inclemencia del tiempo, comiendo del "Por si acaso" o tradicional pollero.... (Juan Harvey Caicedo)

Canal Llanero- YouTube.

Casanare y la educación en la época de la independencia.

Foto: Museo Nacional de Colombia / Jesús María Zamora

En la época de la independencia el gobernador de la provincia de Casanare reglamentó un novedoso método de enseñanza. ¿En qué consistía y por qué revisarlo?

Por: Juan Carlos Niño Niño septiembre 07, 2021

Un reto nada fácil adelantó el historiador triniteño Delfín Rivera Salcedo al construir ni más ni menos la ponencia 'La reforma educativa de Santander y su implementación en los Llanos de Casanare', que fue aplaudida en el Congreso de Historia Conmemorativo de la Villa del Rosario, que se adelantó a finales de agosto en la sede de la Universidad de Pamplona en la Villa del Rosario de Cúcuta y en la Casa Museo del General Santander, en donde se celebró los 200 años del Congreso Constituyente que sentó las bases del Estado colombiano (con la participación de 21 provincias de la Audiencia de Santafé y de la Capitanía general de Venezuela) y que se convertiría entonces en la primera sesión o perIodo del ahora Congreso de la República.

Esta conmemoración se reviste de vital importancia porque participaron 12 academias de historia, incluidas la Academia Colombia de Historia, Academia Boyacense de Historia, Academia de Historia de Ocaña, la Academia Santanderista de Colombia y la Academia Antioqueña de Historia, como también la triniteña Academia de Historia Ramón Nonato Pérez (que preside Delfín Rivera), el Ministerio de Cultura, el Consejo de Estado y el Banco de la República, entre otros.

La ponencia de Delfín Rivera inicia con una alusión fascinante y a la vez desconocida para este columnista, en donde se establece como primer antecedente de la educación en Casanare: “los símbolos y las cuentas” de tribus indígenas como Achaguas, Guahibos y Pautos, que “incluía el conocimiento de la naturaleza con sus cambios climáticos, el estudio de los astros, el aprendizaje de los oficios de caza y pesca, recolección de frutos y religión”, alrededor de las deidades Casanari y Guayguerry, “que aún perviven en la memoria de los casanareños” y que sin duda supera a la enclenque y vacía educación actual, porque la ancestral casanareña estaba conectada de manera maravillosa con las circunstancias y necesidades de nuestra geografía, y como la ha venido retomando instituciones de educación superior tan importantes como Unitrópico en Yopal.

El ponente Rivera asegura más adelante que en la Conquista y la Colonia “fueron la iglesia y la herrería los primeros salones de clase de los casanareños”, en donde el idioma español se enseñó con manuales de gramática en lenguas Guahiba, Sáliba y Achagua, como también “el manejo de los machetes”, manualidades, y “las primeras oraciones y música”, que en otras palabras son las conocidas “misiones jesuitas”, que a opinión de este columnista abriría la vieja discusión si fue “culturización” o más bien “desculturización”, o cómo se podría llamar valerse de una lengua ancestral para enseñar la lengua ibérica, que trajo una incursión española bastante cuestionable, que para muchos no fue una “conquista” sino una “invasión”, pero será otro tema para que el historiador triniteño nos entregue en una ponencia o conversatorio su diagnóstico técnico y acertado sobre el mismo.

El ponente señala además que la educación en Casanare tenía un importante énfasis en formación musical, entendida ahora como una estrategia evangelizadora de los jesuitas, porque en el año 1711 la población de Támara tenía 1500 indígenas, y se contaba con “una escuela en donde los niños aprendían las primeras letras, así como música e interpretación de instrumentos musicales”; y en 1765, el gobernador de la provincia de Santiago de las Atalayas menciona una escuela no solo para aprender a leer y escribir, sino también en el canto y la interpretación de instrumentos musicales, específicamente “en los pueblos de Manare, Casanare, Tame, Macaguane, Betoyes, Casimena, Surimena (Guanapalo) y Macuco”.

Ese posicionamiento de la educación jesuita en los Llanos –supone este columnista– se vendría a afectar a finales del siglo XIX con el ascenso al poder del rey Carlos III de España, un déspota ilustrado que impulso la separación del Estado-Iglesia, y se complementa con lo que nos explica Delfín Rivera en la ponencia, sobre una reforma a la educación en la Nueva Granada, impulsada entonces por “el fiscal Francisco Moreno y Escandón, la Expedición Botánica y la Revolución de los Comuneros”, en donde se propone “el estudio de las matemáticas, el álgebra, la geometría y la trigonometría”, como también “el método experimental en la ciencia natural, la crítica al método escolástico y el método de la crítica textual”.

Entonces, Rivera concluye con acierto que con la expulsión de los jesuitas, la educación en las ciudades del virreinato y en provincias alejadas como Casanare, decayó de manera notable y alarmante, aun cuando el Virrey Pedro Messía de la Zerda buscó infructuosamente “fundar una universidad nacional y reformar el plan de estudios”, pero de todos modos el historiador triniteño considera que se avanzó en la educación con “la innovación en el curso de matemáticas y astronomía” y la enseñanza de José Celestino Mutis a sus alumnos que “la Tierra giraba alrededor del sol”.

Una vez alcanzada la independencia, se sanciona la ley que establecía un nuevo sistema escolar que hace énfasis en la propuesta de Santander en implementar el “plan de escuelas lancasterianas”, que consiste en que la enseñanza se adelantaba con tutores o profesores secundarios (incluidos los mismos alumnos) que ayudaban al titular, lo que supone este columnista vendría a agilizar y diversificar los métodos de aprendizaje en la Nueva Granada, que se viene a complementar (como lo anota el ponente) con la decisión en 1821 del Congreso Constituyente de Villa del Rosario de Cúcuta, en el sentido de darle “carácter público a la educación, especialmente en los primero niveles de enseñanza, con una nueva metodología”  que pasa “del sistema escolástico de enseñanza a la ilustración”.

La propuesta de Santander –explica Rivera– abolía la educación tradicional o casuístico y daba paso a un modelo peripatético, que en interpretación de este columnista se encaminaba al modelo científico, que se basa en hipótesis-comprobación, o lo que anota nuestro historiador triniteño en el sentido de “estructurar una sociedad que aportara en el campo de la economía política como espacio fundamental para el desarrollo de la nación”.

Esta innovación educativa fue reglamentada en 1823 por el gobernador de la Provincia de Casanare, Salvador Camacho Roldán Naranjo –Padre del presidente Salvador Camacho Roldán– quien estableció escuelas en este municipio y en Cravo, Pore, Santiago, Morcote, Villa de Arauca y en las parroquias de Trinidad, Ten, Surimena, Casimena, Labranzagrande, Paya, Pisba, Betoyes, Macaguane, Manare, Tame, Taguana, Zapatosa y Chámeza, que “utilizaron un método común de lectura y escritura que se pagaron con recursos de la nación y la provincia”.

Aunque se supone que el nuevo método fue implementado sin problemas en Casanare, el ponente Delfín Rivera (acorde con su compromiso de contar las diferentes versiones de la historia) advierte que en 1824 una gaceta de Colombia se refiere a la implementación en esta región de escuelas en las parroquias, “lo que indica que en Casanare no se implementó el método Lancasteriano, sino que se continuó enseñando con el método común, esto es el método escolástico”.

Lo único cierto es que en Colombia se implementó finalmente un sistema de educación conceptual –plantea este columnista– casi de memoria, sin dar elementos de análisis y discusión a sus alumnos, y que vendría a replantearse solo con la promulgación de la Constitución de 1991, aunque conviene de todos modos  reivindicar el aporte estructural y avanzando de Santander, al que muchas veces se le pretende asociar con el carácter conformista y leguleyo de este país, y que de manera contundente desmintió el historiador Germán Riaño, con su libro El gran calumniado, réplica a la leyenda negra de Santander.

Coletilla: La ponencia de Delfín Rivera Salcedo es sin duda un talentoso y excepcional aporte a la historia de Casanare y el país, como lo vienen adelantando un sinnúmero de investigadores del departamento –que aun con las profundas diferencias que puedan tener entre sí–  trabajan a diario por configurar y delimitar nuestro patrimonio histórico-cultural, que lamentablemente no tiene cabida en la idiosincrasia de la mayoría de los gobernantes, que están más interesados en los suculentos y rentables contratos de cemento.