miércoles, 23 de septiembre de 2020
Joropo de antaño al ritmo de Bandola, Dulzaina y Cuatro.
domingo, 20 de septiembre de 2020
UNA APROXIMACIÓN A LA HISTORIA DEL FOLKLORE LLANERO (Cuarta parte).
UNA APROXIMACIÓN A LA HISTORIA DEL FOLKLORE LLANERO (Cuarta parte).

No se
encuentran fácilmente escritos sobre la música, letra y baile que nos cuenten
sobre el folklore llanero, desde la época de la expulsión de los padres
jesuitas hasta finales del siglo XIX, cuando aparecen narraciones de cronistas
que se internaron en los Llanos del Casanare y de San Martín, tales como Edward
Andre, biólogo y aventurero francés, que llegó hasta Villavicencio por la
década de 1870, y únicamente describe una pieza musical que escuchó en una
serenata de guitarras obsequiada por la ciudadanía de la población como
despedida de la estancia de él en esa ciudad, y a la cual titula como "El
Guarapo"; dice él, que era un galerón muy de moda entre los habitantes de
las localidad; su partitura se encuentra en el libro que él mismo tituló
"Viaje a la América Equinoccial", donde relata todas sus aventuras
por esta región. Otro cronista; Jorge Brisson bogotano de nacimiento, por
finales del siglo XIX baja a los Llanos para hacer reconocimiento de todo el
Casanare y describe un baile en la localidad de Cravo, donde cuenta que las
parejas bailaban galerones, "ritmo de la región, abrazados como en el
vals, pero ligeramente más rápido y zapateado, o escubillado como los nativos
lo llaman". ¿Qué era escubillar o escobillar? Pues un movimiento de los
pies del centro hacia afuera como si verdaderamente se tratara de barrer el
terreno donde se bailaba. Hoy en día esto desapareció, pues lo que llaman
escubillar o escobillar no tiene nada de parecido a sus verdaderos orígenes.
Tenemos entonces como base, y puede haber muchísimos más para investigar, este
baile de mediados del siglo XIX el cual nos dice cómo se bailaban los galerones
de aquella época.
Joropo,
qué palabra más bonita dentro del folklore llanero; xoropo se le dice en el
llano a una pared empalmada, o sea enxoropada; xoropo se le decía antiguamente
a la caballeriza del hato, "el enxoropado de la caballeriza", allí se
celebraban las fiestas de finales de las vaquerías o trabajo de Llano: "vamos
al xoropo del hato de los Coronado, los blancos ofrecen un cochinito para el
mejor cuenta embustes de la región". (Cantaclaro, novela del escritor
venezolano Rómulo Gallegos, 1925). Allí se refería al lugar donde se celebraría
la fiesta. Xarape, o Jarabe, ritmo musical mexicano, así lo confirma el maestro
Miguel Angel Martín en su libro Del Folklore Llanero; xarape o xoropo (
recordemos que en el español antiguo la X se pronunciaba como una J) de esta
manera comenzó a denominarse la fiesta de galerones de los llaneros, desde
mediados del siglo XIX, hasta nuestros días, pues la fiesta de los llaneros le
llamaban así: joropo.
No se sabe, y hay que investigarlo, por qué tomó esa denominación el ritmo musical llanero. En Casanare, hacia la región del Cusiana, todavía se escuchan galerones, ligeramente confundidos con el ritmo de los torbellinos, y son conocidos por los regionales como guacavas, y se puede decir que son idénticos en su interpretación al galerón. Posiblemente el galerón allí se le conoció siempre como guacava.
Tengo, y
guardo una recopilación de anotaciones que hice hace unos cuarenta años atrás,
cuando todavía vivían personas llaneras de finales del siglo XIX y principios
del XX y que a estas fuentes primarias titulé "Doña Rosalía y algo
más". Allí recojo la tradición oral contada por esta matrona orocueseña
nacida en 1895, Hector Riobueno Ruiz, nacido en 1902, Rosario belleral Mirabal
de Torres, nacida en 1900, Ángel Am´zquita Gorrín, en 1922, Isabel Amézquita
Gorrín de 1915, Jesús Cristóbal Churión Mirabal, nacido en 1893 en San Fernando
de Apure, y otros personajes más, quienes me contaron sobre el baile del
joropo, el cual era prohibido para las señoritas de la burguesía orocueseña,
araucana, tameña y craveña, pues este baile solo lo ejecutaban, las muchachas
hijas de los vegueros, como también las damiselas de las cantinas, a quienes
llamaban "joroperas". La gran matrona villavicence, doña Mercedes
Murcia de Lara (q.e.p.d) sostenía que el joropo en Villavicencio lo aprendieron
a bailar las cantineras de la zona de tolerancia del Pedregal, enseñado por los
vaqueros llaneros que venían desde Arauca con sus famosos viajes de ganado a
comienzos del siglo XX; como quien dice, aquella que bailaba joropo era una
prostituta. Lo que no sucedía en la sabana, pues este era el baile de los
campesinos. Posiblemente las clases altas de la poblaciones llaneras veían mal
este tipo de manifestaciones vernáculas entre sus círculos de amistades.
CONTINUARÁ…
sábado, 12 de septiembre de 2020
HISTORIA DEL VICARIATO APOSTOLICO DE CASANARE.
![]() |
| Portada Libro EL VICARIATO APOSTOLICO DE CASANARE (COLOMBIA) 1914, padre Daniel Delgado. Fotografía aporte del profesor Jairo Ruiz Churion. |
El cambio del siglo XIX al XX, fue muy dura para el
vicariato Apostólico del Casanare porque los misioneros fueron apresados y
luego desterrados y el obispo fue perseguido de muerte. A partir de 1902 los
misioneros regresaron y como si nada hubiera pasado volvieron a trabajar por el
bien de los feligreses.
Entre los misioneros que regresaron se destacada
la huella de su paso por Casanare, del padre Daniel Delgado, Agustino
Recoleto cuya obra quedo plasmada en dos textos: EXCURSIONES A CASANARE, 1909 y VICARIATO APOSTOLICO DE
CASANARE (Colombia), publicado en el año (1914), este último acompañado de una
serie de fotografías anteriores a dicha publicación de diferentes sitios de
Casanare y Arauca, comprensión del Vicariato, con las cuales recreamos el presente
escrito. Fotografías tomadas del mencionado libro, cortesía del Historiador
Casanareño, oriundo do Orocué, el Profesor JARO RUIZ CHURION quien gentilmente
nos hizo tan valioso aporte.
![]() |
| Iglesia de el pueblo de Moreno, Casanare. Fotografía, tomada de el libro Vicariato Apostolico de Casanare (Colombia) antes de 1914. Aporte del profesor Jairo Ruiz Churion. |
HISTORIA DEL VICARIATO APOSTOLICO DE CASANARE.
El
20 de enero 1834 el Papa Gregorio XVI nombra a Fray Antonio José Chaves,
(Franciscano) como obispo auxiliar de Bogotá para Casanare.
El
7 de noviembre de 1890 Sale de Bogotá la
expedición a Casanare con miras a la creación de Vicariato de Casanare,
integrada por el padre Ezequiel Moreno, en compañía del padre Manuel Fernández,
el hermano Isidoro Saenz y Marcos Bartolomé.
El
11 de enero 1891 salen de Marroquín hacia los llanos.
El
5 de Febrero el Padre Ezequiel sale de Orocué dejando allí a sus compañeros y
se dirige a Cravo.
El 13 de marzo se dirige a Bogotá, llegando a Tunja el 6 de abril para rendir cuentas al obispo. Después de allí parte al desierto de la candelaria y después a Bogotá, al frente de este proyecto estaban tres personajes: el delegado apostólico para Colombia Monseñor Antonio Sabatucci, el arzobispo de Bogotá Monseñor Bernardo Herrera Restrepo y el vicepresidente de la republica Miguel Antonio Caro. Quienes lograron que el papa León XIII creara el vicariato apostólico del Casanare el 17 de Julio de 1893, desmembrando su territorio de la hasta entonces diócesis de Tunja, nombrando como primer vicario con carácter episcopal al agustino recoleto Ezequiel Moreno y Díaz..
![]() |
| Primeros vicarios de Casanare. Fotografía, tomada de el libro Vicariato Apostolico de Casanare (Colombia) antes de 1914. Aporte del profesor Jairo Ruiz Churion. |
OBISPOS
QUE RIGIERON EN CASANARE
San Ezequiel Moreno Díaz le cabe a la Iglesia
de Casanare el honor de que su primer Vicario Apostólico hubiera sido elevado
al honor de los altares. Efectivamente, Su Santidad Pablo VI en el año de 1975,
proclamó solemnemente en la ciudad de Roma la heroicidad de sus virtudes y la
santidad de su vida, elevado a los altares de los Santos en 1992. Monseñor
Ezequiel Moreno vino a Colombia en diciembre de 1889 presidiendo la primera
misión de ayuda que los Agustinos Recoletos de España enviaban a nuestra Patria
para restaurar la agonizante Provincia de la Candelaria, a cuyo cuidado
estuvieron las misiones de los llanos de Casanare. Dos años escasos permaneció
en el Vicariato, pues en junio de 1896 la Santa Sede lo nombró Obispo de Pasto.
![]() |
| Interior iglesia de Tamara, Casanare. Fotografía, tomada de el libro Vicariato Apostolico de Casanare (Colombia) antes de 1914. Aporte del profesor Jairo Ruiz Churion. |
Monseñor Nicolás Casas Conde Sucedió a
monseñor Moreno en el Vicariato de Casanare otro religioso de la misma Orden,
Monseñor Nicolás Casas. Nació el 9 de septiembre de 1854. Recibió la ordenación
sacerdotal en España el 12 de septiembre de 1877 y vino a Colombia en 1892. Fue
consagrado como obispo titular de Adrianópolis y Vicario Apostólico de Casanare
en Bogotá el 12 de abril de 1896, tomando posesión de su sede el mismo año.
Monseñor Casas, como hombre culto y organizado se preocupó en gran parte por
darle un buen impulso a la educación. Además de visitar los centros misionales y
animar a los misioneros, organizó los despachos parroquiales, los centros
misionales y las misiones. El cambio del siglo XIX al XX, fue muy dura para el
vicariato del Casanare porque los misioneros fueron apresados y luego
desterrados y el obispo fue perseguido de muerte. A partir de 1902 los
misioneros regresaron y como si nada hubiera pasado volvieron a trabajar por el
bien de los feligreses.
![]() |
| Iglesia y casa cural de Nunchia, Casanare. Fotografía, tomada de el libro Vicariato Apostolico de Casanare (Colombia) antes de 1914. Aporte del profesor Jairo Ruiz Churion. |
Monseñor Santos Ballesteros López Nació en
Bernedo (Alava - España) el 1 de noviembre de 1869. Fue ordenado sacerdote en
1892 y vino a Colombia en el mismo año. A la muerte de monseñor Casas fue
designado como Vicario Provincial de las Misiones de Casanare y más tarde, el 15
de mayo de 1921, consagrado como obispo titular de Cafarnaúm y Vicario
Apostólico de Casanare, pasó prácticamente toda su vida en las misiones.
Renunció a la administración del Vicariato en 1933 debido a sus enfermedades y
a su edad. Murió en Bogotá el 3 de julio de 1947.
Monseñor Pablo Alegría Iriarte al renunciar Monseñor Ballesteros
entró a sucederlo Monseñor Pablo Alegría. Había nacido en Quintana (Alava-España)
el 7 de junio de 1876. Vino a Colombia en 1898 y fue ordenado sacerdote por
Monseñor Casas en el siguiente año. Fue consagrado como Obispo titular de
Zorolo el 4 de noviembre de 1934. Se distinguió por su celo pastoral. Quien había sido misionero en Arauca, de
donde tuvo que salir durante la revolución, después fue misionero en Nunchía,
Manare, Orocué y Támara, como un misionero abnegado celoso y sacrificado. Murió en España el 11 de septiembre de 1939 cuando se
dirigía a la visita Ad-Limina.
![]() | |
|
Monseñor Nicasio Balisa Melero nació en Ongoz (Navarra-España)
el 13 de diciembre de 1893. Vino a Colombia en 1915. Recibió la ordenación
sacerdotal el 11 de abril de 1920 y fue consagrado obispo titular de Cibistra y
Vicario Apostólico de Casanare el 24 de agosto de 1941. Le dio un impulso extraordinario a la
organización económica del vicariato, apoyando y favoreciendo el progreso;
fundó además el seminario de Támara, hospitales, normales, escuelas y
orfanatos. Bajo su dirección desde Támara se atendía Pore, Sácama, Moreno,
Manare,Pajarito, el Porveniry Corozal; desde Nunchía Marroquí, Yopal y Maní; y
desde Orocue Trinidad, El Algarrobo y Santa Elena y otros. En su ministerio
episcopal surgieron los centros misioneros de Monterrey, Sabanalarga, Yopal,
Aguazul, Paz de Ariporo, Trinidad y San Luis de Palenque. Erección de la
Prefectura Apostólica de Labateca 1945-1956 , Creada en 1945. Con su territorio
en parte de Arauca y en parte de Boyacá y Santander del norte, asignada a los
Misioneros de Yarumal. Su prefecto Mons. Luis Eduardo Garcia. Murió como buen trabajador en Orocué, en el curso de una
visita pastoral el 3 de febrero de 1965.
Excmo. Sr. Arturo Salazar Mejía. Fue el
primer prelado colombiano en el Vicariato de Casanare. Nació en Salamina
(Caldas) el 11 de abril de 1921. Hizo. Monseñor Nicasio Balisa lo ordenó
sacerdote el 6 de febrero de 1944 y recibió su consagración episcopal como
obispo titular de Avvita Bibba y Vicario Apostólico de Casanare el 9 de enero
de 1966. Se preocupó sobremanera por la educación. Se aumentó el número de
escuelas, se procuró levantar el nivel cultural de los maestros con cursillos
regulares en las vacaciones, se fundaron varios colegios de segunda enseñanza.
![]() |
| Colegio de niñas Tamara, Casanare. Fotografía, tomada de el libro Vicariato Apostolico de Casanare (Colombia) antes de 1914. Aporte del profesor Jairo Ruiz Churion. |
Monseñor Olavio López Duque Nació en Manizales (Caldas-Colombia)
el 6 de febrero de 1932. Recibió la ordenación sacerdotal en Roma el 30 de
octubre de 1955. Su consagración episcopal como titular de Stróngoli y Vicario
Apostólico de Casanare se llevó a cabo en Bogotá el 7 de agosto de 1977.
Monseñor Olavio López se desempeñaba como párroco de Monterrey Casanare, en el
momento de ser elegido Vicario Apostólico de Casanare. Era pues misionero
activo y conocedor por tanto de los problemas y necesidades del Vicariato. Con él se dio el cambio de sede de
vicariato que paso de Támara a Yopal en 1977. En su ministerio se preocupó por
los valores de las personas, lo cual implica la pastoral vocacional y la
formación del clero autóctono, y la promoción del laico mediante cursos y encuentros
pastorales, también está el interés por la catequesis que lo llevó a construir
en Yopal un centro catequístico, la atención a la educación, el bienestar del
clero y la búsqueda de fuentes seguras de ingresos para el vicariato con la
creación del Hotel Iximena y la acogida de sacerdotes de otras jurisdicciones
eclesiásticas. Monseñor Olavio construyo en la reserva indígena de Orocué un
colegio y llevo varias comunidades religiosas a diversos sitios de Casanare.
![]() |
| Interior iglesia de Orocué, Casanare. Fotografía, tomada de el libro Vicariato Apostolico de Casanare (Colombia) antes de 1914. Aporte del profesor Jairo Ruiz Churion. |
Monseñor Misael Vacca Ramírez Nació en
Somondoco, Boyacá, el 5 de noviembre de 1955. Cursó los estudios de primaria y
secundarios en su tierra natal. Siguió el ciclo filosófico y teológico en el
seminario Mayor de Tunja; en la Universidad Santo Tomás de Bogotá, obtuvo la
licenciatura en filosofía y ciencias religiosas (1988). En el Ateneo de la
Santa Cruz en Roma, cursó estudios de teología sistemática (1990), y en la
misma ciudad en la pontificia Universidad Salesiana obtuvo la licenciatura en
teología con especialización en pastoral juvenil y catequesis (1992).
Posteriormente hizo una nueva especialización en el Instituto Juan de
Castellanos de Tunja, esta vez Ética y Pedagogía (1997). Fue ordenado sacerdote
el 3 de Diciembre de 1983, incardinándose a la diócesis de Garagoa. Recibe su
consagración Episcopal, el día 10 de agosto de 2001 y toma posesión de la
diócesis de Yopal el 1 de septiembre de 2001 hasta el día 05 de junio del 2015.
![]() |
| Iglesia de el pueblo de Ten, Casanare. Fotografía, tomada de el libro Vicariato Apostolico de Casanare (Colombia) antes de 1914. Aporte del profesor Jairo Ruiz Churion. |
Padre Wilson Rolando Chaparro Pérez
Administrador Diocesano El padre Chaparro Pérez nació el 23 de octubre de 1977
en Aquitania - Boyacá y ordenado sacerdote el 18 de octubre de 2006. Ha
desempeñado los siguientes cargos pastorales: Vicario parroquial (2006) -
parroquia Nuestra Señora de Manare de Hato Corozal - Casanare; Vicario
parroquial (2007) - Parroquia Nuestra Señora del Carmen de Aguazul - Casanare;
Administrador parroquial (2008-2009) parroquia Divino Niño de Aguazul -
Casanare, actualmente ocupa el cargo de párroco de la Catedral San José de
Yopal - Casanare. Realizó sus ciclos de filosofía y teología en el Seminario
Intermisional colombiano San Luis Beltrán en Bogotá; licenciado en Filosofía y
educación religiosa de la Universidad Santo Tomás; Licenciado en Teología de
esta misma universidad; estudió pedagogía y ciencias de la educación en la
UNAD.
![]() |
| Sesion final colegio niños Tamara, Casanare. Fotografía, tomada de el libro Vicariato Apostolico de Casanare (Colombia) antes de 1914. Aporte del profesor Jairo Ruiz Churion. |
Trasladado en 2015 de la Diócesis de
Duitama-Sogamoso llega en junio de 2017 el segundo y actual Obispo, monseñor
Edgar Aristizabal Quintero.
La Diócesis cuenta con 17.725 km2, está
comprendido por los municipios Casanareños de: Aguazul, Chámez, Hato Corozal,
La Salina, Monterrey, Nunchía, Paz de Ariporo, Pore, Receptor, Sabanalarga,
Sácama, Támara, Tauramena, Villanueva y Yopal, el boyacense pajarito; el
corregimiento de Morcote (del municipio de Paya). Limita con las Jurisdicciones
de Arauca, Trinidad por el oriente, Garagoa por el sur, Tunja y
Duitama-Sogamoso por el occidente.
Diocesis de Yopal - prezi.com-historia de la iglesia particular de Yopal.
martes, 8 de septiembre de 2020
EL TRASLADO DE UNA TUMBA - Cronica Antiguo Cementerio de Yopal.
![]() |
| Antigua entrada al Cementerio de Yopal. Fotografía, Centro de Historia de Casanare, 100 años de Historia de Yopal. |
Por: Profesor Servando Gonzalez.
Eran ya muchas y cada vez mas reiteradas la veces que se escuchaba la noticia de que los perros habían desenterrado un cadáver del lejano cementerio ubicado en las afueras del pueblo. De nada servían las tres cuerdas de alambre de púa que cercaban aquel lote donado por don José Silva para que enterraran los muertos del pueblo ubicado en el inicio de la gran sabana puerta de la llanura colombiana a orillas del caudaloso rio Cravo Sur.
Los perros no dejarían de desenterrar los muertos si no se cercaba el cementerio. En una labor de hormiguita, ella, nuestra Magnolia, con su misma abnegada y titánica idea en la cabeza habló con este, con el otro, gestionó aquí y allá, recibió un bulto de cemento aquí, unos ladrillos acá, unos viajes de triturado, otros ladrillos, y mas cemento, hasta que finalmente y con las donaciones de personas como el señor Piragauta, el teniente Riveros, don Eliecer Alarcón y todos los habitantes del pueblo, se inició la construcción del cercado. Se pusieron estacas, se templaron los hilos, se trazaron cimientos, se hicieron las bases y se inició el cercado por los cuatro lados.
Fueron cosas del destino que ya habiendo hecho las bases e iniciada la construcción de la cerca, y por el desorden reinante en la disposición de las tumbas cavadas porque cada que había un muerto se enterraba en cualquier lugar, retirado de los demás, sin una adecuada planeación u organización. se dieron cuenta que entre la maleza por uno de los lados de la cerca habían quedado por fuera del cementerio doce tumbas con sus respectivos cadáveres. ¿Que hacer?, ¿a quien acudir?, ¿correr la cerca y perder todo el trabajo y de paso todo el material que ya no alcanzaría?, ¿desenterrar los muertos y trasladarlos?, pero sin permiso de sus dolientes? …Pues no señores, se corrió el voz a voz para que quienes desearan meter a sus muertos que estaban afuera ayudaran a desenterrarlos y de paso implícitamente dar su aprobación para exhumar el cadáver.

Antiguo Cementerio de Yopal. Fotografía, El Heraldo.
Nadie apareció, nadie se manifestó,
los muertos de tumbas que habían quedado fuera de las bases por las que a futuro
se echaría la cerca de ladrillo no aparecieron, no hubo dolientes, eran unos
muertos ya condenados al olvido, es decir unos muertos ya bien muertos, y por
esta razón se decidió continuar con el proyecto… pero esperen… dentro de los
doce muertos que quedarían desterrados del cementerio había uno que talvez si
era importante, uno que talvez tenía dolientes y talvez vivía en la memoria de
quienes en vida lo quisieron. Era fácil intuir la importancia de aquel muerto,
en lugar de fosa como los demás este tenía un gran panteón bien hecho en
ladrillo y cemento enchapado en baldosa y a manera de cajón que sobresalía
sobre los demás y en su interior sembradas un jardín de hermosas flores.
No era tan fácil dejar por fuera esa tumba, además porque era la única bonita y bien construida que dicho de paso serviría como adorno en el cementerio, pero volvíamos a la pregunta inicial. ¿Qué hacer?
Y fue así como ante la necesidad apareció el ingenio y sabiduría de nuestra gente. Ella, igual que todos los habitantes del Yopal escuchaban la remota noticia de la gran ciudad, de la gran capital del país en la que un brillante ingeniero en una tarde bogotana comprobó al mundo que mediante un sistema de rieles se podía correr un edificio de cuatro mil ochocientas toneladas ubicado en la calle diecinueve con avenida Caracas en pleno centro de la ciudad sin que apareciera en él ni una solo fisura, ni un desplome, ni ninguna afectación. Ese seis de septiembre de mil novecientos setenta y cuatro hubo un triunfo a nivel internacional de la alta ingeniería colombiana registrada en el libro de los guinness records a nombre del ingeniero Antonio Páez. Esto sirvió de inspiración a la respuesta de una pregunta: ¿y si en Bogotá se podía correr un edificio porqué no una tumba en Yopal?
Se convocó a los hombres del pueblo
para iniciar el traslado de la tumba, se hicieron las excavaciones por debajo
de las pequeñas bases de la tumba y se metieron maderas rollizas de guadua por
las que se desplazarían las otras puestas a manera de rodillo, se empujaba y a
medida que se avanzaba se ponían adelante las guaduas redondas que iban
sobrando atrás. Fue una labor, lenta, pesada, tortuosa. Se avanzaba, el calor
hacia mella en nuestros criollos ingenieros, pero la tarea no se iba a detener,
y si en Bogotá habían corrido un edificio, pues en Yopal estábamos corriendo
una tumba. La alegría del deber cumplido estalló una vez traspasadas las bases
de la cerca y ubicada en su lugar definitivo en el que estaría bien ubicado el
muerto hasta el fin del fin. Descansaron, se abrazaron, rieron y brindaron con
el aguardiente que apareció de algún lugar y hasta parecía un sueño del que aún
no despertaban. Habían logrado una hazaña que ojalá traspasara los confines de
la tierra y del tiempo, habían permitido la entrada de un buen muerto a su
cementerio, lo habían adornado y de paso habían hecho gala de su ingenio, de su
trabajo y de su decisión, ¿que mas le podían pedir a la vida?
Los trabajos de cerca del cementerio continuaron, terminaron, y fue así como se les quitó la costumbre a los perros de desenterrar cadáveres. El pueblo continuó en su diario devenir, pero ya modernizado porque tenía cementerio cercado… pero un día, un desdichado día… unas personas venidas de las lejanas tierras de Trinidad buscaron a Magnolia para reclamar el traslado de la tumba de su bien amado muerto, ella con la desazón que produce tanto ingenio, tanto trabajo y tantas alegrías de toda una comunidad enfocada a trasladar esa tumba les hace entender el sentimiento que tenía por lo desagradecidos que eran, pero ellos, sus dolientes responden con claridad que valoran mucho, agradecen y aplauden las acciones del pueblo. Con lo que no estuvieron de acuerdo es que hubiese trasladado la tumba y no el muerto, pues a éste ellos lo habían enterrado en una fosa muy profunda y tiempo después sobre esa fosa habían construido la tumba trasladada, le dijeron que su muerto había quedado sepultado para siempre por fuera del cementerio, debajo de una calle y la tumba trasladada estaba vacía. Ya nada se le iba a hacer, el mundo es así, de risas y alegrías, de dichas y pesares, así es nuestra historia, la de grandes titanes y quijotescas acciones, la de locuras y llanto como el de nuestra Magnolia el día que supo que había corrido una tumba desocupada.
Publicado en Facebook: Pagina Servando Gonzalez, 18 de Abril de 2020.
domingo, 6 de septiembre de 2020
AL RESCATE DE LO NUESTRO - Clases de guitarra (Video).
Que bonito escuchar estas melodías interpretadas por los adultos mayores que reciben las clases en el Hogar vida de Pore. Un aporte de Mariela Rincon Duarte, desde su cuenta de Facebook.
viernes, 4 de septiembre de 2020
RELATOS DE UN LLANERO (Video).
martes, 1 de septiembre de 2020
MITOS Y LEYENDAS - LA MAJESTUOSA LAGUNA "EL JUNCAL", Vereda Visinaca (Tauramena).
![]() |
| Laguna El Juncal. Fotografía, Historia Tauramena. |
LA MAJESTUOSA LAGUNA
EL JUNCAL, Vereda Visinaca (Tauramena).
Tomado de : Facebook HISTORIA TAURAMENA.
|
Daniel Montaña, era un niño de 6
años, allá por el año 1959; desde esa edad “ me reconocí” dice lentamente,
regresando a través de su memoria a esa etapa de su vida. “La laguna no era
mansa como hoy, la laguna tenía misterio…, era selva, no como hoy que hay
potreros; Sólo había dos casas cerca, la casa de mi tía Isabel que era la dueña
del terreno donde está la laguna y la de mis abuelos; La Laguna era encantada,
no podíamos ir solos; tocaba en grupo para juntar valor, porque asustaban;… mis
padres hicieron una canoita con balso o algodón que llamaban y nos construyeron
canaletes para remar; con Pedro y Juan, nos metíamos en la balsa, y navegábamos
por toda la laguna, pero en compañía de la familia, hasta que empezaba a
moverse, empezábamos a escuchar truenos y relámpagos, así hubiera sol, ahí
sabíamos que tocaba salir; por eso, casi nadie se animaba a entrar, por los
cambios bruscos que tenía la laguna”. Daniel cierra sus ojos y después de un momento los abre lentamente y con un brillo especial en sus ojos dice: “Recuerdo que Pedro, que tendría por ahí unos 10 años, era el hijo mayor de su familia, estaba en nuestra casa, y como a las cinco de la tarde se fue para su casa. De pronto regresó gritando y llorando muy asustado y nos contó que a la orilla de la laguna vio a una dama desnuda, de cabellera muy larga, acicalándose y peinándose su cabello. Mis padres fueron con don Gabriel, a ver cuál era la dama, pero ahí ya no había nadie…, claro la tarde ya había caído y era entrada la noche” Daniel con una sonrisa socarrona recuerda; “Después a una señora Jesús, también le salió la dama y no la dejó pasar” … creo que para hacernos saber, que no sólo los niños se asustaban en la laguna. Cuenta Daniel, que siempre habrá expertos para cada situación y narra como un vecino del sector dijo que la laguna se podía amansar, que si le echaban mucha sal, la laguna se amansaría, pero nada… ella seguía igual, aunque fuera medio día y estuviese haciendo sol, si alguien entraba a bañarse o quedarse junto a ella, comenzaba a moverse y a manifestar su molestia.
![]() Daniel, hoy un hombre con la
sabiduría que da la experiencia y el paso de los años, moviendo su cabeza, como
acomodándose en el tiempo y en la historia, dice que después hicieron un
potrero cerca de ella, la laguna;… donde hoy está la orilla despejada; y que le
echaban sal cada tres días. Agrandando sus ojos y con un movimiento de sus
manos, recuerda que en ese tiempo apareció la mata de junco y comenzó a crecer,
nadie la sembró, nadie la trajo… ella se aumentó y comenzó a moverse por toda
la laguna, y era la novedad porque nadie daba razón de cómo apareció. Daniel se acomoda y regresa nuevamente en el tiempo, hasta cuando era un niño y nos cuenta que acababa de pasar la guerra bipartidista, que había quedado mucha pobreza y necesidad en el pueblo, y como la mata de junco estaba tan grande y frondosa y se creció en menos de un año, don Gabriel “ se inventó la jugada de hacer esteras de junco, pues en ese momento estábamos durmiendo sobre los cueros del ganado; fueron los primero colchones que hubo en Tauramena, y venían a venderlos al pueblo y se convirtió en el ingreso y sustento familiar; me acuerdo que no los dejaban llegar al pueblo y la gente salía a comprarlos; también hacía jamugas para los animales de carga”. Escuchando a Daniel, puedo considerar que tal vez el amor que nos une a esta laguna, es haber dormido sobre una parte de ella;… los juncos de su propiedad!!!
![]() Este hombre hoy consiente de cómo
debemos proteger las especies de flora y fauna en este sector, dice, “Había
mucha lapa en esa parte porque era selva y la gente iba de cacería aunque
tenían miedo, porque era en el sector de la laguna del juncal; un día se
organizaron tres hombres adultos don Sergio, que era mi padre, Pedro y
Bernando, y se fueron de cacería, apenas entraron a la mata de monte, los
perros encontraron una lapa grande que cayó a la laguna… comprensiblemente el
perro fue tras ella, en la laguna y se desapareció la lapa y también el perro,
nunca más se supo de los dos animales… fue un misterio y se aumentó el miedo de
los lugareños”. “ Dice que luego por allá por el año 1992, cuando ya existía
una escuela en la vereda, que los habitantes construyeron con su propio esfuerzo,
en el terreno que sus padres y la señora Isabel donaron, la laguna se puso
brava, se hizo un derrumbe y se fue la laguna y se llevó la escuela y también
parte de las fincas del sector; que le contaron que sonaba como calderos, que
casi se seca y quedó pequeña; pero que desde ese entonces se amansó, se calmó,
ahora podemos entrar en ella, bañarnos y disfrutarla, se acabó el misterio;”…
aclara que eso lo supo a través de carta, pues ya estaba en el putumayo
trabajando…
![]() Y devolviéndose nuevamente a su edad
de niño, y mostrándonos en su rostro una mezcla entre asombro y curiosidad,
dice Daniel “nuestra laguna, tenía otro misterio grande… que yo lo vi con mis
ojos, era el Mohán de los farallones, que apareció en la vereda Visinaca, este
era un hombre pequeño, flaco, moreno, aparentaba como unos 60 años de edad, que
pasaba por aquí por la vía que pasaba de todas las fincas y que era la ruta de
la sal, pedía de comer, pero solo aceptaba los alimentos crudos, cocinado nunca
recibía; él cargaba unas ollitas y en tres piedras cocinaba sus propios
alimentos afuera de las casas, uno no miraba fuego, pero si salía humo y así
cocinaba; y él narraba que farallones es una ciudad, pero que está por debajo,
que en otro tiempo estaba lo contrario; él hablaba como un indígena por ejemplo
decía “yo conozca” , decía que él venía hablando con los padres de familia para
ver quien dejaba un muchacho, ya por esa época nosotros teníamos entre 13 y 14
años, que él lo llevaba, de 8 a 15 días a conocer esa ciudad, que podía llevar
uno solo;… la pija, uno no se dejaba ver ni encontrar, no fuera que nos robara;
un día llegó a la casa de mi papá; generalmente llegaba ahí o donde don
Bernardo y dijo que él sabía que muchas personas desconfiaban y no creían lo
que decía, entonces que quería hacer una demostración, que cuando el rio
Cusiana estuviera crecido que echara humo que no tuviera playa de lo crecido,
quería que fueran y vieran cómo pasaba el rio; y así fue, él cargaba una
totumita entre una mochila y decía que ahí tenía chicha, se la acomodó sobre la
cabeza, apareció en la orilla, al lado del alto cogió, se acomodó su totuma y
ya no lo vimos; cuando de pronto apareció derechito al otro lado del rio; ahí
sí, que aumentó el misterio, y fue una novedad, yo lo vi con mis ojos; duro como
un mes perdido y de pronto apareció otra vez, con don Pedro, que era una hombre
que tenía plata y era arriero, tenía un almacén muy famoso en Tauramena, tenía
fincas en Cachiza; el mohán apareció ayudándole a arriar las mulas, venían por
el camino de Monterralo, traían cerveza para Tauramena, lo llevó y lo metió a
la casa de ellos; la esposa de don Pedro, era la señora Mercedes; ellos lo
bautizaron y lo llamaron Lorenzo, él duró un tiempo trabajando con ellos, como
unos tres años. Apareció otra vez en la casa de nosotros, dijo que iba a
despedirse, que se iba para siempre, que había recibido órdenes de no andar más
en esta tierra, y también dijo una frase que creo que todavía no se ha
cumplido, que en el cerro del Aguamaco había un encanto y que ahí, si había
peligro que se llevara el pueblo, cuando el encanto bajara; se despidió y nunca
más lo volví a ver”.
![]() La historia de don Daniel, nos lleva
a determinar que el mismo Mohán del cerro del Aguamaco, es el Mohán de la
Laguna el Juncal y el del Cerro de los Farallones, pues dice Daniel, que don
Pedro tenía una finca llamada La Palma en la vereda Aguamaco y Lorenzo por allí
pasaba haciendo trabajos para don Pedro; y entonces de manera espectacular se
unen las historias de don Daniel, de la Señora Aurora, de la señora Eva, de
Lizarazo nuestro escritor de Manoa y podemos imaginarnos su texto que dice “que
hay un puente de oro, que por algunas épocas del año, une el cerro del Aguamaco
con los Farallones y los genios de un cerro, comparten sabiduría con los genios
del otro cerro” Nosotros, hoy podemos seguir disfrutando de estas maravillas
naturales que el Todopoderoso ha diseñado para nosotros y que estamos llamados
a disfrutar bajo condiciones de respeto; como ustedes ruteros que enfrentaron
con tesón y determinación, la Ruta de Mohan.
|
-
El camino recorrido por una campana El pasado 29 de septiembre, se cumplieron 293 años de la creación del antiguo Hato Misión de ...
-
Coronel Rafael Valdez Tavera. Fotografía, Créditos, Musemilitarcol. HIJOS ILUSTRES DE SOGAMOSO. CORONEL RAFAEL VALDES TAVERA "El Cone...
-
Tc. Eduardo Román Bazurto. Fotografía, Créditos, Armando Figueredo Colmenares. EL DAS RURAL. ESCUELA DE DETECTIVES RURALES “EDUARDO ROMAN ...



















