miércoles, 1 de septiembre de 2021

VENTANITA AL PASADO (Llanero de Casanare).


 VENTANITA AL PASADO.

Demetrio Paredes, “Llanero de Casanare”, década de 1860 (Colección Stübel).
Publicación fotográfica Sven Schuster.

La prenda que lucia Don Demetrio no era una ruana era un BAYETÓN;
En el Llano el bayetón fue imprescindible para los jinetes, infundía respeto y se lucia con elegancia cubriendo la montura y hasta las ancas del corcel. En los grandes viajes de ganadería Arauca-Villavicencio era un elemento infaltable. Ungía de impermeable para las largas faenas en invierno y cobija cuando había que pernoctar a la intemperie. Se conocieron de doble faz, paño de lana de color azul oscuro por un lado y tela roja de bayetilla por el otro. Para saber más del bayetón ir a este enlace https://canalllanero.blogspot.com/2014/10/el-bayeton.html

BOCAS DEL PAUTO, entre la nostalgia por tiempos pasados, y el presente desolador (Video).


Bocas del Pauto, Casanare; (el pueblo, entre la nostalgia por tiempos pasados y el presente desolador). Corregimiento del municipio de Trinidad Casanare a orillas del río Meta en la desembocadura del río Pauto. Teniendo en cuenta su otrora bonanza económica especialmente relacionada con la ganadería, hubo gran intención de eregirse cómo municipio en la década de los años 80/90.

Fuente vía YouTube; Oropeza vive y cuenta. Prensa Digital.

RAICES DE LA MUSICA LLANERA EN CASANARE (Video).

 


Don Olivo, un folclorista nato del municipio de Orocué, Casanare. Patrimonio cultural vivo.

Don Tulio, Guadalupe Salcedo y Dumar Aljure: serie sobre los líderes de las guerrillas liberales del Llano (1949-1953)

 


Don Tulio, Guadalupe Salcedo y Dumar Aljure: serie sobre los líderes de las guerrillas liberales del Llano (1949-1953) – SuRegión (suregion.com)

12. MANI "La tierra de la bandola" (1879).

MANI, la tierra de la Bandola.
Fecha de fundación: Primero de mayo de 1879
Reseña histórica:
Capital turística del departamento de Casanare, exótica y alegre”. Bello y pintoresco municipio ubicado en el llano abierto, es un hermoso paraje bañado por el río Cusiana, que pasa por las goteras del pueblo. Su nombre hace memoria del célebre jefe nativo cacique Maní. Maní proviene de un vocablo indígena de los Tutul Xiu tribu procedentes de los Mayas de Centroamérica y significa “está hecho”.

El primer asentamiento fue fundado por sacerdotes Jesuitas en el siglo XVII, más exactamente en 1685 y sus últimos pobladores le dieron el nombre de “San Luís de Gonzaga de Casimena”, del cual hoy se conocen unas viejas paredes con el nombre de “Ruinas de Pueblo Viejo”, estaba ubicado cerca a lo que hoy es el corregimiento de Santa Helena de Cúsiva, caserío fundado en 1879 y que gracias a su auge comercial por el río Meta alcanzo a convertirse en municipio del Departamento de Boyacá, en el año de 1890 y del cual hacían parte los caseríos de Guafal Pintado, Chavinave y Maní, esta vida municipal le duró muy poco y paso a ser corregimiento, fue destruido completamente durante “la época de la violencia (1948-1953), fue reconstruido y hoy con sus aproximados 250 habitantes es el único corregimiento del municipio de Maní, este último fue fundado aproximadamente en 1879 por descendientes del asentamiento de San Luís de Gonzaga de Casimena, nace a la vida político-administrativa el 16 de mayo de 1905, a partir de 1936 ya empieza a figurar como municipio, en el Archivo Departamental de Boyacá. Se constituye como el doceavo pueblo más antiguo de Casanare.


Por circunstancias emanadas de la ya referida “época de la violencia” el caserío fue quemado en Diciembre de 1950; Gracias al valor civil de sus pobladores sobrevivientes, hacia finales de 1953 es reconstruido y resurge el nuevo Maní, con sus grandes emporios agrícolas y ganaderos, su pujante comercio, sus grandes atractivos turísticos y por sobre todo con sus gentes nobles, honestas y trabajadoras El Municipio de Maní empieza a tener vida administrativa según acta de jurados electorales del 31 de Octubre de 1936, “Acto continuo se procedió a hacer la elección de miembros principales y suplentes de los jurados electorales de los municipios que conforman el Departamento de Boyacá y la comisaría de Arauca, para lo cual se dio aplicación al Artículo de la ley 47 del año en curso”. Durante la década de los 50 los administradores locales fueron ciudadanos nacidos en la región. Dentro de las festividades se destacan las celebraciones de Semana Santa en fincas como el Orinoquito, con el desarrollo de juegos autóctonos como el trompo y la zaranda. En 1974, fue erigido como municipio de la Intendencia del Casanare, según Decreto 870 de 1974. A partir de 1990, tenemos un Municipio con acelerado desarrollo urbanístico y notable cambio de las tradiciones debido a la modernización: la energía permanente y la llegada del teléfono.



Existen otros documentos como el Decreto N°​ 088 de 1957 según el cual, al Municipio de Maní por ley, se asigna un alcalde en la nómina de la nueva comisaría especial de Casanare, y en 1991 por medio de la constitución nacional (Artículo 315) se reafirma la elección popular de alcaldes, con lo cual se abre un espacio importante para la democracia participativa. Maní, un paraíso donde se siente y se disfruta la naturaleza “Regalo de Dios”. Hablar de Maní es remontarse a más de 100 años de historia donde en sus recuerdos han marcado la pauta en la conservación de las costumbres llaneras y de su entorno natural (Rio Cusiana), de gran influencia del desarrollo e importantes atracciones del pueblo criollo quien se ha engalanado con el nombre de “Capital turística de Casanare y cuna de la Bandola Llanera". Descripción biótica y paisajística.


Las islas formadas por el río es área de esparcimiento que no generan mayor impacto ambiental y se compenetren con la naturaleza del entorno, estructuras aprovechadas especialmente en la época de verano cuando la afluencia del turista es apreciable. Los maniceños de manera espontánea y por tradición han venido desarrollando actividades recreativas en las playas sin mayor infraestructura, agrediendo en algunos casos los recursos naturales (ecosistemas altamente vulnerables que se pueden aprovechar pero con un manejo adecuado), por lo que se requiere la intervención estatal para dar orden, manejo y poder así potencializar las actividades ecoturísticas que nos ofrece el área, concentrando la atención en mejorar las condiciones de uso y aprovechamiento sostenible de los recursos naturales, de tal forma que estos no se agoten y que su uso futuro se garantice, para el beneficio de los moradores de la localidad, los turistas o personas que deseen conocerlo.



Fotografía, Créditos, manitravel.com, flickr.com, elcolombiano.com, lavozdeljoropo, Pablo Emilio Amaya, Wilfredo Montes, Gustavo Martinez, memorias de la musica llanera en mani, Google.

domingo, 21 de marzo de 2021

HORST MARTIN EN CASANARE.

 

HORST MARTIN EN CASANARE.

 Por: Walter A. Castillo Blanco

A la serie de excursiones o misiones del Alemán no escapo de sus visitas el territorio Casanareño. Desde el primer momento que conocí la obra de Horst Martin hacia el año (2017), año en que el Museum für Völkerkunde Dresden desclasifico el archivo fotográfico y lo hizo público a través de la Fototeka Alemana, observe que había estado en Casanare, motivo por el cual me di a la tarea de armar el rompecabezas por donde ingreso a territorio Casanareño y hasta donde llego, ya que una gran cantidad de las 12.098 fotografías tomadas en Colombia están mal referenciadas o simplemente no se sabe a qué lugar corresponden, motivo por el cual me di a la tarea de observar y analizar una por una, las diapositivas que corresponden a Colombia expuestas en la Fototeka, logrando identificar aproximadamente 42 diapositivas que hacen parte de este periplo que  he titulado “Expedición a Casanare”, y de las cuales ya he publicado algunas en este Grupo y en el Blooger “Casanare Antigua”.  

PUNTO DE PARTIDA.

 

El antiguo camino real del Cravo sur, vía de comunicación entre Sogamoso, Mongua, Sismosá, Labranzagrande, Marroquin-El Morro, a lomo de mula se ve que fue fue la ruta escogida por Horst Martin en compañía de otros ciudadanos alemanes, para su expedición a Casanare efectuada hacia los años (1936/1937), según se puede evidenciar analizando las primeras fotografías, al parecer tomadas en el páramo de San Ignacio y el sitio el volador antes de Labranzagrande. La segunda y tercera evidencia se registra en las fotos de un trapiche en Marroquin y la antigua iglesia del  Morro, diapositivas caligrafiadas en el anverso en idioma alemán, describiendo el sitio donde fueron tomadas.


Después de analizar e investigar hace un tiempo en compañía de mi amigo Alex Guzman historiador y creador de Canal Llanero, el posible pueblo al cual corresponden dos fotografías de la colección de Martin, donde se ve claramente una iglesia, las cuales están en la serie de fotos tomadas en los llanos orientales (Villavicencio, Acacias, San Martin), no habíamos podido determinar el sitio. Hace muy poco por pura casualidad comparando estas fotos con las publicadas por el Vicariato Apostólico de Casanare en un libro que data de (1916), llegue a la conclusión que pertenecen a Nunchia. Acá haremos una suposición de como llego el alemán a esta población lo cual debió ser desde Marroquin-El Morro a manera de un pequeño desvío, tal vez al enterarse de la existencia muy cerca de esta antigua población, ya que el destino final se ve era Orocue, aunque investigando últimamente concluimos que esta fue la ruta que también utilizo Jose Eustacio Rivera en sus viajes a esta población, identificado abajo en la llanura como el camino de la Candelaria. También me queda la duda por qué no existen en la colección, más fotografías de Nunchia, ya que la constante de la obra de Horst Martin es la de varias tomas en cada población.

 


Siguiendo la ruta analizando los registros fotográficos nos encontramos con una foto rotulada como “cruzando el rio Pauto cerca a Trinidad” y la de una “mujer extrayendo agua del rio Pauto” en una tinaja, fotografía tomada en el sitio que hoy ocupa el muelle, prueba irrefutable que el alemán estuvo en la población de Trinidad.

 


Los siguientes registros fotográficos nos muestran a los viajeros con el paisaje llanero al fondo adornado por morichales, que sin duda son las sabanas contiguas a la costa del caño Duya, ya en cercanías de Orocue y una vivienda típica llanera; luego aparecen los registros fotográficos logrados en la población de Orocue.


Similar al caso de Nunchia, me desconcierta el por qué el alemán no fotografió las principales edificaciones del pueblo de Orocue. Para (1936/1937) fecha aproximada de este viaje, es posible que ya no existieran los consulados de Alemania, Francia y Venezuela establecidos en este puerto sobre el rio meta lo mismo que la aduana, los cuales fueron levantados hacia el año (1930), el cual sería uno de los  motivos de la visita de los expedicionarios Alemanes, un posible encuentro con sus connacionales residentes en esta población.  



El primer registro que se identifica del poblado es el de unas viviendas con paredes de adobe techadas en palma, el cual esta caligrafiado en alemán por el anverso donde claramente se lee “Orocue, Llanos, rio Meta”. Así mismo una serie de dos Bongos a canalete y palanca, uno con carga y el otro con pasajeros, llegando y atracando a la orilla del pueblo en el sitio que hoy ocupa el Malecón. Abrigo la esperanza de que existan más registros fotográficos de este viaje pues al parecer no toda la colección está expuesta en la Fototeka, según lo manifiestan los Historiadores Santandereanos Alejandro Murillo Salguero & Pierina Lucco García, quienes visitaron personalmente el Museo de Etnología de Dresden, donde obtuvieron copias en alta resolución de las diferentes fotografías y la autorización para publicarlas en el libro “Estación Arida”, Horst Martin en Capitanejo por la carretera Central del Norte.

 


Analizando las siguientes fotografías, concluyo que el regreso a Bogotà de Horst Martin  y sus acompañantes se efectuó a bordo de una lancha a motor con destino a Cabuyaro, según la secuencia de tomas en las que se observa el embarque de pasajeros a dicha nave, fotos de la rivera del rio meta tomadas desde la lancha y el grupo de alemanes comiendo a bordo de la embarcación, para concluir con una última foto de un religioso en el pueblo de Cabuyaro con la iglesia al fondo, fotografía caligrafiada en alemán al anverso en la cual se identifica la población a orillas del rio Meta.

 


Así concluye este periplo de Horst Martin y sus acompañantes por tierras de Casanare, quedando la incógnita cual fue el motivo de su visita. El análisis y la suposición de la ruta utilizada es mi hipótesis personal, ya que no existe otra evidencia que esté debidamente documentada. Además de estas fotografías encontré otras tres rotuladas como “India Guahiba, Vichada, 1940”, “Indio Guahibo con raya, Vichada, 1940” y “Raudal Boqueron, rio Orinoco, 1940”. Por la fecha supongo que debió ser otra expedición que efectuó el alemán a esas tierras.

 


Sumado a lo expuesto en la anterior crónica volvemos a preguntarnos: “Era Horst Martin un espía Nazi?”. La discusión apenas comienza, espero la opinión de los Historiadores.


Fotografías: Horst Martin -
(Museum für Völkerkunde Dresden)..

 

HORST MARTIN, EL ALEMAN QUE FOTOGRAFIO MEDIA COLOMBIA ERA UN ESPIA NAZI?...

 

HORST MARTIN,  EL ALEMAN QUE FOTOGRAFIO MEDIA COLOMBIA ERA UN ESPIA NAZI?...

 Recopilación: Walter A. Castillo Blanco.

 


HORST MARTIN, ciudadano Alemán nacido el 9 de noviembre de 1902 en 

Chemnitz región de Sajonia, trabajó desde 1928 hasta 1931 como maestro en la Escuela Alemana de Temuco en Chile. A comienzos de 1934, se trasladó al Colegio Alemán en Bogotá que funcionaba en la calle 15 con carrera novena,  donde trabajó hasta 1936. Sobre todo enseñaba música, dibujos y gimnasia, pero también trabajos manuales, así como francés.

A petición de la junta escolar de la escuela secundaria en Bogotá, el maestro regresó en enero de 1938 por otros cuatro años a Colombia  y enseñó allí hasta que la escuela fue cerrada en 1942 durante la Segunda Guerra Mundial en la disposición del presidente colombiano, Eduardo Santos. 


En el mismo año, Martin fue muy probablemente deportado a los Estados Unidos. En abril de 1942 se fue junto con otros ciudadanos alemanes y japoneses que tenían su residencia permanente en Perú, Ecuador y Colombia, por el vapor americano S. S. Etolin y posteriormente fue encarcelado en el centro de detención en la ciudad de Kenedy, Texas. Según su familia, Horst Martin en 1944 regresó a Alemania.


Durante su tiempo libre de las obligaciones pedagógicas viajaba por amplias partes de Colombia. Hizo también un viaje a Ecuador y más tarde otro a Guatemala y México. Subía a varias de las cumbres más altas de los Andes colombianos y caminaba por regiones aisladas del país. Tenía una actitud humanista frente a la gente extraña, especialmente frente a los indígenas. Esto se comprueba, por ejemplo, en las fotos que hacía documentando sus impresiones de este país

tropical de América del Sur.

Estas fotos excelentes demuestran su alta capacidad artística. Su colección 
etnográfica además hace patente su extraordinaria comprensión.

Las fotografías de Horst Martin reflejan la vista de un laico interesado en la etnología, la geografía y la arqueología. Varios motivos culturales recurrentes muestran los intereses específicos del profesor. Además de los retratos de la gente local y los paisajes de los Andes colombianos occidentales, fotografió paisajes urbanos en Bogotá o Ciudad de México y escenas de mercado en El Cocuy o Santiago Atitlán. 


Esto último es especialmente cierto para tomas de la vida cotidiana en las escuelas alemanas en el extranjero en Temuco y Bogotá. Martin fotografiado niños en clases de música en la gimnasia y clases de baile, durante una manifestación a caballo durante un festival escolar y excursiones de senderismo. 



Cabe destacar la normalidad cotidiana que dictan estas grabaciones. Una bandera con la esvástica izada durante un festival de la escuela en el club alemán en Bogotá, así como mostrar el saludo de Hitler en una reunión de los Héroes Día del Recuerdo en la Ciudad de México se encuentran entre los pocos indicios del impacto político e ideológico de la toma del poder por los nazis en la comunidad de alemanes exiliados en Colombia y otros países latinoamericanos.

Admirablemente vivas son sobre todo las epístolas que Martin mandaba a sus padres en Alemania. Lástima que solamente se haya conservado una parte de esas cartas.

En 1962, falleció este excelente conocedor de la gente colombiana y su ambiente, dejando a sus herederos en su colección, testimonios de su humanismo e interés geográfico y etnográfico.

En 1977, el Museo de Etnología de Dresde, Alemania (Museum für Völkerkunde Dresden) compró a sus herederos el patrimonio fotográfico de Horst Martin. La colección comprende 16,059 fotos en blanco y negro tomadas por el maestro entre 1934 y 1942 en varios países latinoamericanos. El orden de los aspectos negativos podría ordenarse cronológicos en el curso del desarrollo debido a las relaciones contextuales para grandes partes del stock.

De esas 16.059 fotografías, tan solo 12.098 son de Colombia. Desde Barranquilla y Cartagena pasando por todos los puertos del rio Magdalena y  Fusagasugá hasta Bogotá,  los diferentes pueblos que enlaza la carretera central del norte desde Bogota, Choconta, Villapinzon hasta llegar a Cúcuta, los llanos Orientales  a través de la carretera en construcción vía Caqueza hasta llegar a Buenavista, Villavicencio, Restrepo, Acacias y San Martin Meta. Llanos de Casanare, Bucaramanga, Girón, Medellín, Valparaiso, el suroccidente del país pasando por Armero, Neiva, San Agustín, hasta el nevado del huila. La costa pacífica incluyendo a Buenaventura, entre otros.


Estos sitios los visito Horst Martin realizando diferentes excursiones por el territorio nacional, destacándose un viaje a través de la carretera central del norte partiendo de Bogotá, junto con un grupo de ciudadanos alemanes en el año (1937) pasando por Tunja, Paipa, Duitama, Santa Rosa de Viterbo, Paramo de Guantiva, Susacon, Soata, Capitanejo, Málaga, El Cerrito, Paramo del Almorzadero, Pamplona, Gramalote, Cúcuta y San Antonio del Táchira. Dicho periplo documentado a través de la fotografía fue reconstruido por los historiadores Santandereanos
Alejandro Murillo Salguero & Pierina Lucco Garcia y plasmado en el libro “Estación Arida”, Horst Martin en Capitanejo por la carretera Central del Norte, publicado por Editorial Pabellón 6 a finales del pasado año (2020).

Así mismo en la obra fotográfica del alemán se destaca un viaje a los llanos orientales, por la carretera a Caqueza en construcción que para (1934/1937) estaba llegando a Buenavista. En dicho viaje llega a Villavicencio, visita Restrepo, Acacias, Surimena y San Martin periplo que quedó plasmado en un sinnúmero de valiosas fotografías.

Hoy, ochenta y cinco años después se especula que detrás de la faceta de este maestro laico y fotógrafo interesado en la etnología, la geografía y la arqueología se escondía al parecer un agente del naciente Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán enviado por Adolf Hitler, con el fin de analizar la vida cotidiana de América Latina países como México, Colombia, Perú, entre otros.

Había un sistema de mensajería a través de los barcos mercantes, para el traslado de documentación de inteligencia.

Entre los objetivos de la expansión nazi, estaba por ocupar gran parte de Latinoamérica.

Esta maniobra se llamó "Operación Bolívar" fue el nombre en clave que recibieron las operaciones de espionaje en Colombia incluido Villavicencio y San Martín (Meta), durante la Segunda Guerra Mundial.

Así lo hacen entrever los investigadores John Freddy Parra Ele & Yambar W. Parra Vargas, quienes acaban de publicar una crónica al respecto en la página de Facebook “ HISTORIA DEL META”, titulada: “Historia del Espía Nazi en el Meta”.

(12) Historia Del Meta | Facebook

Ante esto cabe la pregunta: “Era Horst Martin un espía Nazi?”. La discusión apenas comienza.

Fotografías: Horst Martin - (Museum für Völkerkunde Dresden).

Fuentes: 

·         GILBERTO ADOLFO TOVAR, Grupo "Fotos Antiguas de Cartagena".

·         “Estación Arida”, Horst Martin en Capitanejo por la carretera Central del Norte - Editorial Pabellón 6, año (2020).

·         John Freddy Parra Ele & Yambar W. Parra Vargas, Facebook “ HISTORIA DEL META” - “Historia del Espía Nazi en el Meta”. 

·         Archivo diario EL TIEMPO.

Próxima crónica: “HORST MARTIN EN CASANARE”